Del 23 al 25 de octubre de 2025, la Universidad de Salamanca acogió el XI Encuentro Ibérico de Estética, organizado por la Sociedad Española de Estética y Teoría de las Artes (SEyTA). Bajo el lema «Ni esto, ni aquello. Espacios de lo ambiguo en las artes y la estética», el congreso reunió durante tres días a investigadoras e investigadores procedentes de numerosas universidades españolas, portuguesas y europeas, así como de América Latina, con una destacada participación internacional, como fue el caso de María Antonia González Valerio (Universidad Nacional Autónoma de México).

La temática del congreso invitó deliberadamente a los participantes a salir de sus zonas de seguridad teórica y a enfrentarse a los aspectos más problemáticos, abiertos y ambiguos de sus investigaciones. Este planteamiento se tradujo en sesiones especialmente ricas y en debates muy interesantes. Este acierto conceptual, unido a la excelente organización del encuentro, se debió en gran medida al comité organizador salmantino, encabezado por Rosa Benéitez (Universidad de Salamanca).

Imágenes inestables, en la ficción y en la vida real

Diversas propuestas del congreso mostraron una atención especial a las imágenes inestables y a los discursos fílmicos contemporáneos, entendidos como espacios privilegiados para pensar la ambigüedad visual, narrativa y moral. Investigadores como Sergio Martínez Luna (Universidad Complutense de Madrid), Pol Capdevilla (Universitat de Barcelona) o Miguel Salmerón (Universidad Autónoma de Madrid) analizaron cómo la ambigüedad se convierte en un recurso fundamental para abordar cuestiones como la temporalidad, el ocultamiento o la ambivalencia ética en el cine actual.

En este contexto se inscribió de manera especialmente significativa la conferencia plenaria del primer día, a cargo de Sérgio Dias Branco (Universidade de Coimbra), dedicada a la estética del cine y la lógica irresuelta de las cosmovisiones contemporáneas. Su intervención funcionó como un momento de condensación teórica de muchos de los debates abiertos en las mesas, mostrando cómo el cine no solo refleja, sino que articula las ambigüedades profundas de nuestra manera de comprender el mundo.

Pero no solo se atendió al presente, sino que en este primer día también nos asomamos al futuro. En mesas dedicadas a la estética ambiental y la crisis climática, intervenciones como las de María José Alcaraz, Elena Ramírez Estraviz, Diego Zorita o Magda Polo abordaron cuestiones sobre cómo la representación de lo vivo, el Antropoceno o la representación del futuro pueden ayudarnos a ser más conscientes de hacia dónde dirige el mundo nuestra acción.

 

Formas de habitar y de cuidar

Otro de los ejes que se encontraron en diversas mesas fue el dedicado a los espacios, los cuidados y la vida cotidiana. La mesa dedicada a los umbrales de lo cotidiano contó con intervenciones como las de María Jesús Godoy (Universidad de Sevilla), Rosa Fernández Gómez (Universidad de Málaga), Raquel Cascales (Universidad de Navarra) o Natxo Navarro (Universidad de Murcia), quienes abordaron la estética de lo cotidiano desde perspectivas complementarias, subrayando su dimensión sensible, ética y relacional. Sus aportaciones mostraron cómo lo cotidiano, lejos de ser un ámbito neutro o secundario, constituye un espacio privilegiado donde se manifiestan tensiones entre normatividad y singularidad, visibilidad e invisibilidad, cuidado y desatención.

Este enfoque se amplió en otras sesiones del mismo bloque, en las que Alejandro Jiménez Delgado (Universidad de Salamanca), Matilde Carrasco (Universidad de Granada) o Arantza Gaztañaga Garabieta (Universidad del País Vasco) profundizaron en la experiencia estética del cuidado en áreas como el urbanismo, la performance o el diseño.

En diálogo con estas sesiones, la plenaria de María Antonia González Valerio (Universidad Nacional Autónoma de México) amplió el foco hacia una reflexión sobre las materialidades, los agenciamientos indecidibles y el cuidado del medioambiente, invitando a pensar la estética desde una responsabilidad ampliada hacia lo no humano y los entornos que habitamos.

Lenguaje y ambigüedad de sentido

La reflexión sobre la ambigüedad del lenguaje, la poesía y la literatura constituyó otro de los pilares del encuentro. Mesas dedicadas a la poesía y la incomprensión, los retos del lenguaje o la pluralidad literaria pusieron de relieve cómo la ambigüedad, la ironía, la paradoja y la negatividad forman parte estructural de la experiencia artística y del pensamiento filosófico.

En este ámbito destacaron intervenciones como las de Adrián Pradier (Universidad de Valladolid), Salvador Rubio (Universidad de Murcia), Nuno Fonseca (Universidade do Porto) o Margarita Gramage Caldentey (Universitat de les Illes Balears), quienes subrayaron la oscilación del sentido como una dimensión esencial del lenguaje poético, especialmente relevante en contextos marcados por la saturación discursiva. Este eje se vio reforzado por numerosas aportaciones centradas en autores y problemas literarios concretos (de Deleuze y Celan a Clara Janés, pasando, como no podía ser de otro modo estando en Salamanca, por Miguel de Unamuno). Compañeros como Miguel Ángel Rivero (Universidad de Sevilla) o Carmen Rodríguez (Universidad de Granada) pusieron de manifiesto la riqueza y diversidad de aproximaciones a lo ambiguo en el ámbito literario. Asimismo, desde la perspectiva de la identidad de género y su normatividad, investigadoras e investigadores como Irene León Tribaldos (Universidad de Salamanca), Marina Hervás (Universidad de Granada) o Julio Pérez Manzanares (Universidad Autónoma de Madrid) mostraron el potencial de la ambigüedad como estrategia crítica para cuestionar categorías establecidas.

El bloque encontró un cierre especialmente cuidado en la conferencia de clausura de Francisca Pérez Carreño (Universidad de Murcia), dedicada a la mímesis literaria. Su intervención ofreció una reflexión profunda sobre la representación, la verdad y la ambigüedad en la literatura, dejando abiertas preguntas que dejó al público sin palabras.

Un diálogo que permanece abierto

El XI Encuentro Ibérico de Estética concluyó reafirmando la importancia de seguir creando espacios donde la ambigüedad pueda ser pensada no como un problema a resolver, sino como una condición fecunda del arte, del pensamiento y de la vida cotidiana. En la asamblea de socios, celebrada el viernes por la tarde, se apuntaron futuras líneas de acción y se subrayó la importancia de seguir consolidando las subcomisiones de investigación de SEyTA.

El simposio fue clausurado por Matilde Carrasco, presidenta de SEyTA, junto con la organizadora del congreso, Rosa Benéitez, quien dio el relevo a Vítor Guerreiro (Universidade do Porto), encargado de organizar el próximo Encuentro Ibérico de Estética, que tendrá lugar en territorio portugués.