Podemos estar de enhorabuena: dos obras de Günther Anders acaban de ser publicadas, La mirada desde la torre y Estenogramas filosóficos, ambas con traducción e introducción de Anacleto Ferrer, catedrático de Estética y Teoría de las Artes de la Universitat de València y figura bien conocida por la comunidad de SEyTA.

La mirada desde la torre, aparecida en la colección Prismas de Publicacions de la Universitat de València (PUV), reúne las fábulas escritas por el filósofo alemán entre 1931 y 1968. Se trata de textos en los que la elección de la forma fabulística está estrechamente vinculada con el propio modo andersiano de entender la filosofía. Ante la «a-sincronía del hombre con su mundo de productos», Anders considera necesario revisar no solo las categorías tradicionales del pensamiento, sino también sus formas de expresión. La fábula, aguda y provocadora, permite así enfrentarse a la pérdida de capacidad dialógica, reflexiva e imaginativa que acompaña al desarrollo del mundo técnico.

Esta escritura responde también a lo que Anders entiende como una «filosofía de la situación» o de la «ocasión». El pensamiento puede comenzar en experiencias cotidianas aparentemente insignificantes, capaces de convertirse en un «sismógrafo de las condiciones sociales». Por eso, en lugar de partir necesariamente del concepto, estas narraciones comienzan con frecuencia por una situación viva, una experiencia o una «imagen» que exige ser escrutada e interpretada.

Junto a este volumen, PUV publica también Estenogramas filosóficos, nuevamente traducido e introducido por Anacleto Ferrer. Publicados originalmente en 1965, estos Philosophische Stenogramme reúnen una serie de reflexiones breves y aforísticas en las que reaparecen algunos de los grandes núcleos del pensamiento de Anders: la relación desigual entre el ser humano y la técnica, la alienación, la Shoah, la amenaza de la destrucción nuclear o la propia función social de la filosofía.

El título no es casual. Como recuerda la presentación de PUV, la estenografía es una escritura rápida y concisa, marcada por la urgencia. Algo semejante exige, para Anders, la filosofía contemporánea: los grandes sistemas carecen de la plasticidad necesaria para seguir las aceleradas transformaciones del mundo técnico y, si el pensamiento aspira a comprenderlas e intervenir críticamente en ellas, debe también renovar sus formas de expresión. De ahí que cada «estenograma» adopte la forma de un gesto filosófico concentrado: unas veces pequeña fábula, otras ensayo mínimo o anécdota elevada a categoría, siempre desde una voluntad deliberadamente antisistemática.

Los dos volúmenes quedan así estrechamente relacionados. Tanto las fábulas de La mirada desde la torre como los textos concentrados de Estenogramas filosóficos responden a una misma convicción: la filosofía no puede permanecer encerrada en el diálogo interno con otros sistemas filosóficos, sino que debe enfrentarse directamente con los fenómenos de su tiempo y encontrar para ello las formas lingüísticas adecuadas. En palabras de Anders, son precisamente esos fenómenos «extrafilosóficos» los que se vuelven filosóficos al ser sometidos a interrogación.

La publicación conjunta constituye además una buena ocasión para regresar a un autor cuya reflexión mantiene una notable actualidad. La preocupación de Anders por la técnica no se dirige únicamente a los artefactos, sino a la transformación de nuestras propias facultades ante el mundo que hemos producido: nuestra capacidad para percibirlo, imaginar sus consecuencias, sentir ante ellas y someterlas a reflexión. Una cuestión que sitúa estos textos, y el trabajo de traducción y presentación realizado por Anacleto Ferrer, en un terreno de especial interés también para quienes trabajan hoy en estética y teoría de las artes.