KRK Ediciones edita las Lecciones sobre retórica de Adam Smith, con traducción, introducción y notas de Jorge López Lloret. Esta edición ofrece una visión ampliada y renovada del pensamiento del escocés a partir de la revalorización de la presencia de la retórica en su filosofía.

Adam Smith (2021), Lecciones sobre retórica, Oviedo, KRK Ediciones (Pensamiento 55), 759 pp. Traducción, introducción y notas de Jorge López Lloret

Adam Smith impartió lecciones sobre retórica entre 1748 y 1763, primero en Edimburgo y a partir de 1751 en la Universidad de Glasgow. Al final de su vida ordenó quemar sus manuscritos, entre ellos el de estas lecciones, por lo que el papel de la retórica en su pensamiento se ha considerado algo marginal.
Esto cambió cuando John Maule Lothian descubrió en 1958, en una subasta en Aberdeen, unas «Notas de las lecciones de retórica del Sr. Smith», publicándolas en 1963 como Lecciones sobre retórica y bellas letras. Se trata de una transcripción bastante fiable y completa de las clases sobre retórica que Smith impartió en Glasgow durante el curso 1762-1763. La difusión de estas lecciones ha dado lugar a que se revalorice la presencia de la retórica en su pensamiento y, con ello, a que se reinterprete de una manera totalmente diferente su obra global, incluidos sus planteamientos económicos, que se muestran enraizados en una compleja cultura interdisciplinar de base humanística.Adam Smith (Kirkcaldy, 1723 – Edimburgo, 1790) estudió en la Universidad de Glasgow con, según sus palabras, «el nunca olvidado Hutcheson». Entre 1740 y 1746, como becario Snell en Oxford, se preparó para eclesiástico. Aunque nunca llegaría a serlo, durante este periodo adquirió unos sólidos conocimientos sobre la teoría y la historia de la retórica, lo que le permitió debutar como orador en Edimburgo en 1748 con unas lecciones sobre retórica que mantuvo hasta 1763, cuando se retiró de la docencia universitaria en Glasgow. En paralelo, impartió clases de jurisprudencia y filosofía moral, todo lo cual dio lugar a La teoría de los sentimientos morales (1759) y sentó las bases de su obra más famosa, La riqueza de las naciones (1776), donde incorporó también su conocimiento de los fisiócratas franceses, con los que mantuvo contacto durante su viaje a Francia entre 1764 y 1766 como tutor de Henry Scott, tercer duque de Buccleuch. En 1778 fue nombrado director de aduanas, viviendo con su madre Margaret hasta que esta murió en 1784.

Reseñas de la obra/

Leer reseña escrita por María del Carmen García Tejera y publicada en Cuadernos de Ilustración y Romanticismo Revista Digital del Grupo de Estudios del Siglo XVIII Universidad de Cádiz / ISSN: 2173-0687 nº 28 (2022).

Leer reseña escrita por Gonzalo Carrión y publicada en Iberian Journal of the History of Economic Thought ISSN-e: 2386-5768https://dx.doi.org/10.5209/ijhe.81858